Vagaba una solitaria figura por el cementerio local
La luna esparcía por las tumbas una luz fantasmal
La noche del 31 Octubre el reino de las tinieblas le daba licencia
De llevar a la Tierra su mortal presencia
Tenía esa vez una encomienda en particular
Una vida joven tenía que tomar
Y quizá para entretenerse se puso a observar
La rutina de aquella alma que se iba a llevar
Era una hermosa joven que disfrutaba la soledad
No parecía comportarse el resto de la humanidad
Su piel era blanca como la nieve invernal
Y su rizado cabello color negro funeral
Y mientras pasaban las horas la muerte
Ante su deber permaneció inerte
Pues no podía atentar contra aquella
Que por alguna razón le resultaba tan bella
La chica tenía por fuera el cuerpo de una mujer
Pero por dentro su espíritu se negaba a crecer
La madurez de un adulto llenaba su saber
Mas la inocencia infantil permanecía en su ser
Fue casi a la media noche que decidió volver
Al plano de existencia al que suele pertenecer
Con el maldito hizo un pacto que no se podía romper
Que respetaría por más años la vida de esa mujer
Pero el pacto incluía una desafortunada condición
Para evitar esa muerte debía renunciar a su posesión
Y justo a la media noche la figura se despidió
Un beso helado en los labios a la joven le dio
Y observándola desde la oscuridad permanece
El espectro enamorado que ante tal mujer palidece
No es otro esperpento que el colector
La muerte misma su eterno protector
Aún así hay una regla que nadie puede evadir
Tarde o temprano todo ser tendrá que morir
Hasta entonces la muerte la mira dormir
Esperando el día en que a su lado habrá de partir
Con todo mi amor para mi hermosa mujer
Tu muerte enamorada que te adora a más no poder
La luna esparcía por las tumbas una luz fantasmal
La noche del 31 Octubre el reino de las tinieblas le daba licencia
De llevar a la Tierra su mortal presencia
Tenía esa vez una encomienda en particular
Una vida joven tenía que tomar
Y quizá para entretenerse se puso a observar
La rutina de aquella alma que se iba a llevar
Era una hermosa joven que disfrutaba la soledad
No parecía comportarse el resto de la humanidad
Su piel era blanca como la nieve invernal
Y su rizado cabello color negro funeral
Y mientras pasaban las horas la muerte
Ante su deber permaneció inerte
Pues no podía atentar contra aquella
Que por alguna razón le resultaba tan bella
La chica tenía por fuera el cuerpo de una mujer
Pero por dentro su espíritu se negaba a crecer
La madurez de un adulto llenaba su saber
Mas la inocencia infantil permanecía en su ser
Fue casi a la media noche que decidió volver
Al plano de existencia al que suele pertenecer
Con el maldito hizo un pacto que no se podía romper
Que respetaría por más años la vida de esa mujer
Pero el pacto incluía una desafortunada condición
Para evitar esa muerte debía renunciar a su posesión
Y justo a la media noche la figura se despidió
Un beso helado en los labios a la joven le dio
Y observándola desde la oscuridad permanece
El espectro enamorado que ante tal mujer palidece
No es otro esperpento que el colector
La muerte misma su eterno protector
Aún así hay una regla que nadie puede evadir
Tarde o temprano todo ser tendrá que morir
Hasta entonces la muerte la mira dormir
Esperando el día en que a su lado habrá de partir
Con todo mi amor para mi hermosa mujer
Tu muerte enamorada que te adora a más no poder


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